Cómo comprar un yate eléctrico: guía del comprador
Lo que de verdad importa al comprar un yate eléctrico: autonomía y batería, recarga, potencia del motor, tipo de casco y cómo verificar lo que dice el astillero.
Empiece por el uso real que va a dar al barco
La autonomía, la potencia del motor y la capacidad de pasaje dependen todas de una sola pregunta: ¿qué va a hacer usted realmente con el barco? Una embarcación para salidas cortas por el entorno del puerto o por un lago no pide lo mismo que otra pensada para navegación costera de más recorrido. Para lo primero encajan los day boats y los auxiliares; para lo segundo, los cruceros y los catamaranes.
Autonomía y capacidad de batería
La capacidad de la batería (en kWh) es solo la mitad de la historia; la otra mitad es la velocidad. Casi toda autonomía real de un yate eléctrico se da a una velocidad de crucero concreta, y esa cifra cae en picado en cuanto se aprieta. Un barco anunciado con «50 mn de autonomía» puede querer decir 50 millas náuticas a unos plácidos 6 nudos, y mucho menos a sus 25 nudos de máxima. Compruebe siempre a qué velocidad está dada una autonomía y, si el fabricante no la indica, pregúntelo.
Recarga
La mayoría de los yates eléctricos se recargan con la toma de tierra estándar (CA) y tardan entre unas pocas horas y una noche entera en completar la carga, según el tamaño de la batería y la potencia del cargador. Un número menor de modelos admite carga rápida en corriente continua, capaz de llevar la batería de un nivel bajo a casi lleno en menos de una hora, algo útil si piensa hacer varias salidas en el mismo día. La infraestructura de recarga de los puertos varía muchísimo de un país a otro e incluso de un puerto a otro, así que conviene confirmar qué hay realmente disponible donde piensa dejar el barco antes de dar por hecho que un modelo de carga rápida le permitirá cargar rápido en la práctica.
Potencia del motor y prestaciones
La potencia del motor (kW) determina la velocidad máxima y la aceleración, no la autonomía: un motor más potente vacía la batería más deprisa a una velocidad dada, pero por sí mismo no amplía la distancia que puede recorrer. Algunos modelos se venden con distintas combinaciones de motor y batería sobre el mismo casco; si es el caso, asegúrese de que la ficha técnica que está comparando corresponde exactamente a la configuración que está presupuestando.
Tipo de casco y categoría
Los day boats y los auxiliares forman la categoría eléctrica más habitual y asequible, normalmente por debajo de los 10 m y con exigencias de autonomía modestas. Las embarcaciones deportivas y los diseños con hidroalas sacrifican algo de espacio para el pasaje a cambio de velocidad y eficiencia. Los cruceros y catamaranes ofrecen alojamiento para pernoctar, pero con un precio muy superior y, en la mayoría de los casos, una autonomía relativa menor que la de sus equivalentes de combustión de la misma eslora.
Categoría CE y cuestiones normativas
Las embarcaciones de recreo europeas llevan una categoría CE (A, B, C o D) que refleja las condiciones de mar para las que están certificadas. Es independiente del tipo de propulsión, pero conviene confirmarla en cualquier barco que esté valorando, sobre todo si piensa navegar en aguas abiertas.
Cómo verificar lo que dice el fabricante
Las especificaciones publicadas por distintas fuentes (la web del propio fabricante, las crónicas de los salones náuticos, la prensa especializada) no siempre coinciden, en particular en capacidad de batería, potencia del motor y precio. Es normal —y recomendable— confirmar la ficha y el precio del año en curso directamente con el fabricante o con un distribuidor antes de decidir, porque las cifras de cualquier página web (esta incluida) pueden estar desactualizadas.
Compare antes de decidir
Una vez acotados el uso y el presupuesto, la forma más rápida de ver cómo se miden los barcos entre sí es ponerlos en paralelo. Utilice el comparador para enfrentar las fichas de dos o más modelos de la base de datos.